La crianza de los niños es una de las tareas más difíciles y satisfactorias del mundo, y aquella para la cual puede sentir que está menos preparado, especialmente aquellos padres y madres que se quedan en el hogar durante esta contingencia.  Como padres nos vemos inmersos en un sin fin de obligaciones y compromisos hacia nuestros hijos, nuestros padres nos dicen que es nuestra obligación educar y criar a nuestros hijos con buenos valores  o la misma sociedad tacha al mal padre o a la mala madre desde el punto lejano. Nadie sabe lo que se vive en cada familia.   Sin bien es cierto, los padres somos los principales formadores y modelos de nuestros hijos, ellos serán lo que nosotros en casa formemos.

En estos tiempos de confinamiento se viven una seria de cosas muy extrañas, sensaciones que habíamos dejado de percibir, en algunos casos, vemos a los padres que pelean más frecuentemente y en otros están más unidos, hijos atendidos o los hijos empezaron a agredir, muchas de las de características que vienen hacerse presente en nuestros hogares, como una dicotomía . En un parpadeo el mundo se detuvo y con ello la forma de crianza que veníamos repitiendo por años y/o décadas atrás.

Enseguida se enlistan una serie de 7 consejos practicos para que tú y tu(s) hijo(as) puedan realizar. Con mucho amor sé que se logrará.

 

  1. Crear un día estructurado para ayudar a los pequeños

Comience un calendario. Implemente actividades educativas, manualidades, horarios de comidas, etc. Mantener un horario establecido es crucial para todos,, hacer un rol de actividades así como de obligaciones y premios.

“Desarrollar un nuevo conjunto de reglas que incluya un horario familiar. Será difícil trabajar desde casa, pero crear una estructura lo ayudará a usted y a sus hijos”. Reena B. Patel.   (Esto se me hace demás de información)

El horario permite a los menores no salirse de las reglas y les da sentido de que el hogar es un lugar que se encuentra bajo control, al igual que la escuela.

Sin embargo, en horario de descanso, “el hecho de que estén los menores en casa no significa que no puedan salir, ir al patio o porche. Es crucial salir a caminar, conéctese con la naturaleza que es curativa”.

  1. Estimule la autoestima de su hijo

Los niños comienzan a desarrollar su sentido del yo desde que son bebés, cuando se ven a sí mismos a través de los ojos de sus padres. Sus hijos asimilan su tono de voz, su lenguaje corporal y todas sus expresiones. Sus palabras y acciones como padre tienen un impacto en el desarrollo de su autoestima más que ninguna otra cosa. El elogio de los logros, aunque sean pequeños, hará que los niños estén orgullosos; permitirles que hagan cosas por sí solos los hará sentir que son capaces y fuertes.

  1. Reconozca las buenas acciones

¿Se detuvo a pensar alguna vez cuántas veces al día tiene reacciones negativas para con sus hijos? Es posible que se dé cuenta de que los crítica muchas más veces de las que los felicita. ¿Cómo se sentiría si un jefe lo tratara de un modo tan negativo, incluso si fuese con buenas intenciones?

Propóngase encontrar algo para elogiar todos los días. Sea generoso con las recompensas: su amor, sus abrazos y elogios pueden hacer maravillas y suelen ser suficiente gratificación. Pronto descubrirá que está “cultivando” en mayor medida el comportamiento que desearía ver.

  1. Establezca límites y sea coherente con la disciplina

El objetivo de la disciplina es ayudar a que los niños elijan los comportamientos aceptables y aprendan a autocontrolarse. Es posible que pongan a prueba los límites que usted establece, pero son imprescindibles para que ellos se conviertan en adultos responsables.

Poner reglas en la casa ayuda a que los niños entiendan sus expectativas y desarrollen el autocontrol. Algunas reglas pueden incluir, por ejemplo, no mirar televisión hasta que estén hechas las tareas y no permitir los golpes, los insultos ni las burlas hirientes.

  1. Dedique un tiempo para sus hijos

Muchos padres descubren que es gratificante programar tiempo para pasar con sus hijos. Programe una “noche especial” cada semana para estar juntos y deje que sus hijos ayuden a decidir cómo pasar el tiempo. Busque otras formas de relacionarse, por ejemplo, ponga una nota o algo especial en sus libretas, libros o recámara.

Los adolescentes parecen necesitar menos atención individual de sus padres en comparación con los niños más pequeños. Puesto que hay menos oportunidades de que padres y adolescentes pasen tiempo juntos, los padres deben hacer su mayor esfuerzo para estar disponibles cuando sus hijos expresan el deseo de hablar o participar en actividades familiares.

No se sienta culpable si es un padre que trabaja. Los niños recordarán las pequeñas cosas que usted hace por ellos

  1. Haga de la comunicación una prioridad

Deje en claro sus expectativas. Si hay un problema, descríbalo, exprese sus sentimientos e invite a su hijo a que busquen juntos una solución. No olvide mencionar las consecuencias. Haga sugerencias y ofrezca alternativas. Además, esté dispuesto a escuchar las sugerencias de su hijo. Negocie. Los niños que participan en la toma de decisiones están más motivados a llevarlas adelante.

  1. Demuestre que su amor es incondicional

Cuando tenga que enfrentarse a su hijo, evite echar culpas, hacer críticas o buscar defectos; todo esto puede debilitar la autoestima y provocar resentimiento. En cambio, haga un esfuerzo por educar y alentar, incluso cuando discipline a sus hijos.

Asegúrese de que ellos sepan que, aunque desea y espera algo mejor la próxima vez, su amor es incondicional.